jueves, 6 de octubre de 2011

Rosa

Acabo de terminar Luz de verano y he de decirte que me ha gustado.
He aprendido muchas cosas y además me he reído

martes, 4 de octubre de 2011

Jane

Oh, my God…!!!

lunes, 3 de octubre de 2011

Bartolo

Lo he leído y ya tengo suficiente...

viernes, 30 de septiembre de 2011

Concha

Lo está leyendo mi marido y se le escapan las carcajadas.
 Cuando esto sucede, le pido que me lea lo que le hace tanta gracia y entonces nos reímos los dos.
 Es la primera vez que veo que alguien escribe lo que todos pensamos y comentamos en privado.
Gracias por hacerlo tú.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Rafa

Por fin alguien cuenta las historias que siempre he buscado.
Genial.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

Chelo

Me ha gustado mucho.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Carlos

Concluida tanto por mi mujer como por mi la lectura de tu LUZ DE VERANO EN FORMENTERA, te puedo decir que a ambos nos ha entretenido mucho por conocer gran parte de las personas y lugares que mencionas, y en relación a el quiero aportarte un dato que ignoro si desconoces o sencillamente has omitido de forma intencionada.

Me sitúo en el último párrafo de la página 174, donde mencionas la estancia en la isla de Robert Fripp de King Crimson. Pues bien, no se si sabes que él y su compañero de grupo Peter Sinfield compusieron una canción inserta en el LP ISLANDS, que es la primera de dicho disco publicado en 1971 -que tengo en mis manos- y cuyo nombre es FORMENTERA LADY.

Te adjunto archivo conteniendo las letras y demás datos que extraigo del propio LP, encareciéndote la escucha de la canción en cuestión pues es un perfecto y maravilloso ejemplo de lo que tu denominas música “sicodélica” (antesala del “rock sinfónico”), con una letra simple pero precisamente por ello encantadora. Cerrando los ojos y con un poco de imaginación, que a ti te sobra, podrás captar la paz y tranquilidad que nos proporciona la isla fuera de las horas en que los bárbaros corren por ella, la lentitud de movimientos y hasta los reflejos y cambios de color que producen los destellos del sol al incidir sobre el mar. En fin, una composición impagable.