miércoles, 28 de septiembre de 2011
viernes, 23 de septiembre de 2011
Carlos
Concluida tanto por mi mujer como por mi la lectura de tu LUZ DE VERANO EN FORMENTERA, te puedo decir que a ambos nos ha entretenido mucho por conocer gran parte de las personas y lugares que mencionas, y en relación a el quiero aportarte un dato que ignoro si desconoces o sencillamente has omitido de forma intencionada.
Me sitúo en el último párrafo de la página 174, donde mencionas la estancia en la isla de Robert Fripp de King Crimson. Pues bien, no se si sabes que él y su compañero de grupo Peter Sinfield compusieron una canción inserta en el LP ISLANDS, que es la primera de dicho disco publicado en 1971 -que tengo en mis manos- y cuyo nombre es FORMENTERA LADY.
Te adjunto archivo conteniendo las letras y demás datos que extraigo del propio LP, encareciéndote la escucha de la canción en cuestión pues es un perfecto y maravilloso ejemplo de lo que tu denominas música “sicodélica” (antesala del “rock sinfónico”), con una letra simple pero precisamente por ello encantadora. Cerrando los ojos y con un poco de imaginación, que a ti te sobra, podrás captar la paz y tranquilidad que nos proporciona la isla fuera de las horas en que los bárbaros corren por ella, la lentitud de movimientos y hasta los reflejos y cambios de color que producen los destellos del sol al incidir sobre el mar. En fin, una composición impagable.
jueves, 22 de septiembre de 2011
miércoles, 21 de septiembre de 2011
martes, 20 de septiembre de 2011
Anneta II
Cuando decía increíble, quería decir de precioso, de fantástico, de hermoso!!! Supongo que como estoy enamorada de esta tierra pues me gustó tanto... Todo tiene un significado! Pero la historia hace que fluya la lectura!
De Luna...
Ya hablaremos!!!
Ja ja ja...
sábado, 17 de septiembre de 2011
Ramón
viernes, 16 de septiembre de 2011
Jaime
Me llamo Jaime y nos conocimos la semana pasada en Formentera.
Te compré Luz de verano en el mercadillo de la Mola y lo leí en la isla. Luego adquirí Luna de Formentera en el Hostal Rafalet y lo terminé de leer ya en Zaragoza. Estuvimos desayunando juntos los tres en la terraza del Rafalet justo antes de que nosotros abandonáramos la isla.
Quizás recuerdes que Elsa y yo te comentamos que pasar unos días en Formentera nos transmitía una gran paz, nos relajaba y tú nos preguntaste si sabíamos cuanto tiempo permanecíamos en dicho estado una vez volvíamos a nuestra rutina. En el momento no supimos qué contestar, no éramos conscientes de la duración. Ahora sí se la respuesta: Muy poco, casi nada.
Pero la parte positiva ha sido que gracias a la lectura de tu libro la sensación permanecía un tiempo más. Decidí administrar el libro y leer un capítulo cada día aunque me supiera a poco, alargar en el tiempo el Estado de gracia.
No puedo más que darte las gracias por haber encontrado en tus libros la Formentera que buscamos cada vez que viajamos a ella.