viernes, 16 de septiembre de 2011

Jaime

Me llamo Jaime y nos conocimos la semana pasada en Formentera.

Te compré Luz de verano en el mercadillo de la Mola y lo leí en la isla. Luego adquirí Luna de Formentera en el Hostal Rafalet y lo terminé de leer ya en Zaragoza. Estuvimos desayunando juntos los tres en la terraza del Rafalet justo antes de que nosotros abandonáramos la isla.

Quizás recuerdes que Elsa y yo te comentamos que pasar unos días en Formentera nos transmitía una gran paz, nos relajaba y tú nos preguntaste si sabíamos cuanto tiempo permanecíamos en dicho estado una vez volvíamos a nuestra rutina. En el momento no supimos qué contestar, no éramos conscientes de la duración. Ahora sí se la respuesta: Muy poco, casi nada.

Pero la parte positiva ha sido que gracias a la lectura de tu libro la sensación permanecía un tiempo más. Decidí administrar el libro y leer un capítulo cada día aunque me supiera a poco, alargar en el tiempo el Estado de gracia.

No puedo más que darte las gracias por haber encontrado en tus libros la Formentera que buscamos cada vez que viajamos a ella.



jueves, 15 de septiembre de 2011

Anneta

Compré el libro Luz de verano hace una semana (el domingo 4 de septiembre, me lo dedicaste) Empecé a leerlo en mi isla preferida. Leí poquísimo, pero antes de irme pasé por el estanco de Es Caló y compré Luna de Formentera.
Ya he leído el primero, increíble. Conozco bastante la isla, voy cada año, varias veces si puedo, pero como me dijiste...he aprendido cosas y...te debo un café!!! Con permiso de Chelo, realmente me encantaría tomar un (o dos, o tres...) cafés juntos.
Cuando termine Luna de Formentera te escribo... para comentarte cosas...
Gracias por estos ratitos tan agradables

martes, 13 de septiembre de 2011

Mariví

Acabo de leer tus libros sin conocer la isla. Supongo que es una lectura diferente más práctica si conoces Formentera y con más fantasía si no la has pisado nunca.
No es necesario conocer la isla para leer los libros, ya que justamente el valor que poseen es, entre otros, la desnudez a la que te sometes.
O la desnudez que la persona que te lee puede imaginarse y si la imagina el lector, existe. Al menos para él.

Al leerlos se puede pensar que eres mucho más ingenuo de lo que ya creía y que ya era bastante.
Un poco de rabia si que he sentido al leerlos, sobre todo por ver como se te caía la babita con Chelo. Que digo yo que debe ser un encanto, ni lo dudo, pero... con tantos defectos como virtudes...

A mi me gusta más el protagonista, tú, que la Chelo. Será que te tengo enchufe, pero así es.

Me imagino un tercer libro, el correspondiente a este verano, en donde nos contarás las maravillas que has vivido. Sin Chelo ni su cello, tú solito, con los peces, los amigos, tu soledad,...

Pero por favor, trata de cuidar un poco más a mi favorito, que en los dos libros anteriores no sale bien muy bien parado, que todo el rato trata de ridiculizarse (eso si, dice él que luciéndose)

Haz el favor de tratarlo como se merece.
Un poquito de justicia.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Roselyne

Tu libro me encanta.
Es divertido y lleno de informaciones interesantes.
Bravo. Además aprendo chistes y frases muy castizas.
Felicitaciones.


viernes, 9 de septiembre de 2011

Bárbara

Una de las cualidades de tus libros es que puedes leer un trozo y dejarlo por un tiempo.
Y leer otro fragmento entonces.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Jaime

Me ha encantado.
Se me ha hecho entrañable por hablar de gentes y lugares que conozco además de descubrirme otros muy interesantes.
He aprendido muchas cosas. Me gustaría en la próxima ocasión que vuelva a la isla, seguir vuestras rutas.
Ahora he de continuar con Luna de Formentera que ya he comprado.
A ver si es tan bueno como este.
Una pregunta:
¿Eres consciente de que este libro puede traer a muchos más turistas a la isla?


lunes, 5 de septiembre de 2011

Ana

¡Cómo he disfrutado con tu libro!
Ahora recuerdo aún más nuestros días en Formentera.
Gracias.